

Son un recuerdo a la que soy y algún día la que fui, la que sale corriendo por las mañanas a trabajar después de dejar la comida en el puchero, la que no ha dormido pensando en el recibo de la luz, la que se enfada por ver los calcetines tirados en el cuarto de baño, la que pasa las noches en vela esperando a ver si llegan los que han salido con los amigos, la que recibe las notas trimestrales, la que consuela en un mal día, la que se alegra con las alegrías ajenas, la que acaricia, la que besa y la que colorea su vida con la imaginación hasta que por fin puede sujetar el pincel.